La artista habla sobre el origen de su obra, su forma de trabajar el color y el trazo, y por qué considera que su pintura busca transformar más que decorar.
Cuando me preguntan por mi obra, suelo empezar por el origen, porque sin él no se entiende el resto. Empecé a pintar de una forma que no busqué. Entre las pocas cosas que heredé de mi padre —un hombre en situación de calle en la última epoca de su vida con quien apenas tuve contacto durante muchos años— había un cuadro. En ese momento no le di demasiada importancia, pero con el tiempo volví a mirarlo, junto con otras pinturas suyas que nunca me había detenido a observar. Yo llevaba años en tratamiento por experiencias personales complicadas, y sin saberlo, ahí empezó lo que hoy considero mi verdadera terapia. Después contacté con la familia paterna que no conocía y descubrí que venía de una saga de artistas. Fue un punto de inflexión que terminó de impulsar mi trabajo.
A nivel de estilo, mi pintura no busca ser "bonita" en el sentido clásico, y eso es intencional. Trabajo mucho el color flúor, el contraste fuerte, la pincelada caótica e imperfecta, los trazos rasgados y, en ocasiones, textos o imágenes superpuestas.
No corrijo esa imperfección: la dejo ahí a propósito, porque para mí habla de la imperfección como parte de la identidad humana, de la libertad de ser quienes somos y de la luz por encima de la oscuridad. Por eso suelo repetir que un Castillejo no busca decorar, sino transformar.
Pero también reflejo la historia del arte clásico en mi obra porque fue lo que me inspiró a crear arte dados los cuadros que observé de mi padre(eran réplicas de los grandes maestros de la pintura).
Dentro de mi trabajo conviven varias colecciones y no las entiendo como líneas separadas, sino como distintas puertas de entrada a lo mismo. En "Iconos del arte" pinto a personajes que me atraviesan de algún modo —Dalí, Frida, Basquiat, Warhol, Camarón, Amy Winehouse, Chavela Vargas, entre otros— dejando que la pincelada sea más suave o más intensa según lo que ese rostro me transmite en el momento de pintarlo.
En mi obra general, en piezas como "Corazón imperfecto" o "Habitar", el foco está menos en la figura reconocible poniendo énfasis en una forma de pintar más libre y en la explosión de color. A eso se suman otras líneas de trabajo, como mi colección western, la abstracción figurativa, el expresionismo figurativo o mis dibujos a bolígrafo de grandes maestros de la pintura y de la serie "Aves", donde trabajo con líneas firmes y trazos más enérgicos.
A quien ve mi obra por primera vez y no sabe muy bien qué está mirando, le diría que no intente descifrarla porque más bien está para no ser juzgada en el momento y si para sentir mas allá.Si un trazo roto incomoda o un color resulta excesivo, también es parte de la experiencia.
Hoy sigo haciendo crecer mi colección y explorando nuevas formas de expresión dentro de la figuración contemporánea, sin pretender encajar en una sola etiqueta. Si mi trabajo consigue que alguien mire su propia imperfección con menos dureza, o mi obra le hace ver más allá de si mismo e inspirarse con lo que está viendo, para mí cumple su propósito.
